Rehacemos las maletas y de nuevo, marchamos en busca de la ciudad perdida.
En este momento más que nunca, quiero llegar a ese lugar donde poder encontrar la ilusión, la esperanza, la felicidad...
Me perdí en las encrucijadas de este viaje; me reflejé en sombras que no eran mías y pensé que Tar estaba muy cerca. Erré y equivoqué el rumbo. La brújula dejó de funcionar.
Gracias a mis actores que me han demostrado la confianza que tienen en mi y han esperado con paciencia. Les pido disculpas por las llamadas, los correos y los mensajes sin contestar. Ha sido una prueba de su incondicionalidad y eso les horna. Son grandes actores y sobre todo, grandes amigos. Me alegro por ello.
Como dice Alberto San Juan, en La vergüenza, "cuando pasen diez años nos reiremos de esto, hoy me parece una puta mierda...".
Tachar los días como si fuera una presidiaria, es injusto pero necesario para llegar a mi destino. Echaré de menos las letras que no me pertenecen, la mirada que no sale de mis ojos, las obras que no he dirigido, las noches que he robado... Te voy a echar de menos, aunque sé que no leerás esto que hoy escribo, quizás por ello, la tranquilidad. Es dificil dormir, es dificil despertar si duermo porque sueño, es dificil vivir, es dificil si faltas.
Estoy tan nerviosa o más que cuando comencé Fando y Lis. Tengo miedo, como siempre y para siempre. La fuerza ha perecido y he perdido la batalla pero hay que levantarse; alzarse contra mí misma.
Hoy me toca viajar sola.
Nunca temas a las sombras. Sólo constituyen el indicio de que en algún lugar cercano hay una luz resplandeciente...
ResponderEliminarEres fuerte, y grande, nunca pierdas de vista Tar... porque allí siempre hay alguien que te espera.
Un beso
Totalmente cierto y, por el camino, puedes encontrarte gente maravillosa que te lo harán más llevadero.
ResponderEliminarUn beso
Nunca estarás sola... No es más que una sensación, alimentada por tu situación. Ponte delante de la maleta, vacíala, quítale el desamor, la pena, el miedo, y llénala de alegría, fuerza, seguridad; agárrate a ella, y deja que el viento te lleve a Tar o a cualquier lugar, el destino es lo de menos, lo importante es el camino. Sólo tú eres la dueña de tu felicidad, no permitas que nadie te la robe...
ResponderEliminar¡Mucha mierda! Besos Comandanta.
Muchas gracias por tu comentario, Comandante y por "perder" tiempo leyendo mi blog. Llevas razón, hay que quitarle peso innecesario a la maleta pero como pasa cuando arreglas un armario, cuesta tirar la ropa que no usas.
ResponderEliminarBesos