viernes, 4 de diciembre de 2009

Naciendo y Muriendo

... Hay tantas formas de expresar o dar amor, que nunca acertamos con la buena. ¿Me llevas a Tar?
Todo te lo tengo que hacer y encima lloras.
No consigo que no me afecten tus putadas...
Siempre dices que no me vas a poner las esposas...
No me abandones, Fando.
Mi mente se encargó de guardar como recuerdos precisos lo que hiere y avergüenza, y de meter en el cuarto de las sombras los momentos felices.
¡Háblame, Lis! No te olvides de mi...
Hablar sobre asuntos de sentimientos, no merece la pena; un puñal que se repite tantas veces, deja de ser un arma mortal.

Por más que abro los ojos, no te reconozco; no te me sostienes.

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